Tenencia de Bienes

¿Que estructura de tenencia de bienes es recomendable?

Cada caso es diferente, y siempre se deberá buscar asesoramiento personalizado. En este esquema, que es sólo un ejemplo, sólo se persigue detentar una inversión o un patrimonio sin que exista expectativa o propósito de desarrollar una actividad comercial a través de la sociedad tenedora ni que se produzcan flujos (dividendos, intereses) entre las sociedades dominante y las dominadas. Sólo se pretende poner un patrimonio o una inversión a nombre de una sociedad. Los motivos que pueden inducir a crear una estructura de esta naturaleza son muy variados y pueden obedecer no sólo a razones puramente fiscales, sino deberse a razones jurídicas de protección de patrimonio (no exponer un patrimonio personal a un riesgo mercantil), a razones comerciales (participación en concursos bajo otra denominación) o incluso por razones de competencia en el mercado (ocultar el tenedor de una marca).

Estructura propuesta
Se crea una entidad que asuma la tenencia directa de las actividades productivas colocándose en el lugar de la persona física, configurando el ejercicio de dichas actividades a través de una forma jurídica mercantil. Son numerosas las legislaciones que otorgan un trato fiscal favorable a las sociedades de mera tenencia, sociedades holding. Tradicionalmente las sociedades holding, los trusts y las fundaciónes han sido las más recurridas.

Ventajas
En relación con la estructura anterior las ventajas que pueden lograrse son, entre otras, las siguientes:

  • Las nuevas inversiones del grupo pueden financiarse a través de dividendos de las filiales sin que tengan que tributar por el impues¬to sobre la renta de la persona física, al no reciclar los fondos a través de estas últimas, sino en el nivel superior de la holding o matriz. La sociedad holding puede actuar como distribuidora de fondos entre las filiales o como canalizadora de nuevas inversiones.
  • El incremento de valor de las filiales no repercute directamente en el impuesto sobre la fortuna o el patrimonio át la persona física.
  • Al formar un grupo societario, los beneficios de la consolidación pueden aprovecharse en la nueva estructura en cuanto a la compensación de pérdidas y beneficios entre las filiales, préstamos o transferencias de activos (ver las ventajas del esquema de inversión en el exterior de un próximo post).
  • La utilización de una fiducia o un trust en aquellas legislaciones en que se autorice puede permitir lograr ía opacidad de la inversíón con alguna de las filiales antes indicadas. A efectos jurídicos el patrimonio de la persona física puede quedar separado de su actividad mercantil y, por tanto, no expuesto a sus riesgos.
  • La nueva estructura puede beneficiarse de las ventajas de la operativa financiera propia de un grupo de sociedades (ver el esquema de inversiones en el extranjero en un post posterior).

Inconvenientes

  • Algunas legislaciones pueden aplicar normas de transparencia fis¬cal respecto de las sociedades de mera tenencia de bienes, lo que determinaría imputar directamente en la persona física los dividendos distribuidos en favor de la sociedad holding. También la normativa de transparencia fiscal internacional podría resultar limitativa de aquella estructura.
  • Los beneficios de la operativa financiera propia de los grupos de sociedades pueden quedar restringidos por normas relativas a la subcapitalización que exijan mantener una proporción mínima entre los fondos propíos (neto patrimonial) y la financiación ajena.
  • La tributación de las ganancias de capital por la venta de una filial puede verse perjudicada por la interposición de una sociedad tenedora (ver esquema de inversiones en el exterior).
  • La normativa de control de cambios puede exigir formalidades o limitar las inversiones en el exterior o desde el exterior a través de compañías en paraísos fiscales.
  • La legislación específica sobre consolidación fiscal debe ser analizada, sobre todo en lo referente al mínimo de participación exigida (entre el 50 y el 90 por 100 en general) y al tiempo de tenencia previo requerido en cada caso.
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